Alianza por la mejor carne IGP de Cantabria entre ganaderos y Lupa

Desde 2010, la Fundación Botín coordina un programa en el Valle del Nansa y Peñarrubia.

El proyecto piloto de <<Desarrollo de un sistema integral de producción y comercialización de carne de vacuno de calidad en el Valle del Nansa y Peñarrubia>>, destinado a producir una carne homogénea con destino al mercado sin intermediarios nació en el año 2010 en el marco del Programa de Desarrollo rural "Patrimonio y Territorio" de la Fundación Botín, que dirige desde sus inicios el experto José María Ballester.

Desde entonces, la carne de vacuno producida en esta comarca, así como en otras áreas de la región en las que se está extendiendo este modélico programa de desarrollo rural, se puede adquirir en exclusiva en los supermercados Lupa, fruto de la colaboración de la empresa Semark AC Group, S.A. con la Fundación Botín y con los propios ganaderos para comercializar toda la carne inscrita en el sello de calidad Indicación Geográfica Protegida "Carne de Cantabria".

En programa, que ha contemplado desde su arranque la formación de los ganadores en aspectos de bioseguridad, de manejo y de comercialización; que ha propiciado la visita a otros modelos de negocio similares; y que ha efecuado un seguimiento personal de cada unidad de explotación, está proporcionando unos resultados muy positivos para todas las partes implicadas, hasta el punto que la producción no es capaz de absorber todas las demanadas que generan los Supermercados Lupa.

No obstante, Lupa y su centenaria red de supermercados en Cantabria, canalizarán a partir del mes de marzo el 70% sobnre el sacrificio total de la Indicación Geográfica Protegida Carne de Cantabria en cuanto al número de canales. En la misma proporción en cuanto a los kilos sacrificados por la IGP Carne de Cantabria.

La base sobre la que se sustentan estos resultados es mediante la alianza en pro de la consecución de mejor carne de razas autóctonas, siendo piezas claves el ganadero y el distribuidor que sirve directamente al cliente sin intermediarios. Esto ha propiciado que la producción proximamente registre un crecimiento significativo fruto de la incorproación al programa de nuevos ganaderos de Cantabria que se suman a este programa para suministrar su producto en excusiva a Lupa.

Por consiguiente, bajo la coordinación de la Fundación Botín, se amplía el foco a otros valles y comarcas de la región, buscando ganaderos que asuman el nivel de exigencia del programa y con el fin de disponer de una manera constante la presencia de la preciada carne en los mostradores de Lupa y así poder satisfacer las demanadas de los clientes.

Control de calidad

La carne se produce en su totalidad por ganaderos cántabros, siguiendo los métodos tradicionales de explotación de las vacas en pastoreo y lactancia natural de los terneros. Estos sistemas ganaderos son fundamentales en la conservación del paisaje y mantenimiento de la vida rural.

La carne es sometida a unos rigurosos controles desde el nacimiento de los animales y durante toda la cadena de producción para garantizar las mejroes condiciones de bienestar animal y calidad del producto. Todo ello para obtener una carne, que producida en el entorno más próximo, que reúne las mejores características organolépticas.

En los casi site años de este programa se ha logrado un avance en la cadena de comercialización pasando los ganaderos de vendedores de animales a la venta de carne, lo cual suponer una mejora evidente en la rentabilidad de las explotaciones ganaderas.

El proyecto, definido y dirigido por el profesor Ángel Ruiz Mantecón, de la Escuela de Ganadería de Montaña que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas tiene en León, se peude definir, tras el trabajo realizado para establecer los protocolos de control de la producción que han permitido asegurar una carne de calidad garantizada, como modélico. Para ello solo hay que analizar la satisfacción de los ganaderos y del consumidor.

Las razas que se ofrecen al cliente son autóctonas, como la tudanca, y otras adaptadas a los sistemas de producción de carnes tradicionales de Cantabria. Las crías deben estar mamando de su madre un mínimo de tres meses y continuar con una alimentación fundamentalmente con pastos y forrajes naturales.

En definitiva, se eprsigue en todo momento una producción respetuosa con el bienestar animal y que proporcione un valor añadido a los ganaderos y al mantenieminto de la vida en el medio rural.

 

 

 

 

 

 

POLÍTICA DE COOKIES: Utilizamos cookies propias y de terceros para identificarle durante la sesión y mejorar nuestros productos y servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si está de acuerdo pulse en ACEPTAR o continúe navegando. Puede cambiar la configuración u obtener más información pulsaldo en MAS.